sábado, 13 de septiembre de 2008

Flecha del Anhelo

Probablemente lo único que nos hace falta para vivir es una meta, y por el contrario a quienes carecen de ella , parece que se les niega el mismo derecho a la vida, como si algo en nuestro interior nos impulsara a desarrollarnos exteriormente más allá de las fronteras que nos impone nuestra prisión de carne, grasa, músculos, órganos y huesos. Es la primera evidencia con la que nos encontramos en nuestras vidas, y probablemente la última: al ser humano no le es suficiente su propia existencia, necesita trascenderla.

domingo, 31 de agosto de 2008

Los asesinos del Alma

Carniceros del alma, conserváis el cuerpo más tiempo para así poder más fácilmente matar el espíritu. Todo aquello en lo que alguna vez creímos ya no tiene ningún sentido, todo aquello que el hombre un día fue, hace tiempo que dejo de existir. Ecos corruptos de un pasado que se pudre.


Hombres degradados al estatus de máquinas pensantes, a veces malpensantes, a veces no pensantes, y en la mayoría de las ocasiones mera materia combustible, desechos inservibles, despojos del pasado, de una civilización. De vuestra civilización. La sociedad que vosotros mismos habéis creado. La misma que todos nosotros hemos creado y ahora nos destruye. La misma que no podemos destruir. Ese mismo ente carnívoro y carnicero, carroñero de almas humanas.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Las cadenas de la libertad


La muerte de Dios fue proclamada hace tiempo como el triunfo de unos pocos que soñaban con un mundo distinto, como una oportunidad brindada a la humanidad para reflexionar sobre su propio destinto y tomar parte activa en él. Sin embargo, los años han pasado y la muerte del hombre parece haber seguido a la de Dios, como única consecuencia posible. Los falsos ídolos se han instalado en los altares vacíos, las viejas idolatrías son sustituidas por otras nuevas y el hombre muere sin remedio.


Hombres ni siquiera liberados que declaran ser libres, ni siquiera hombres, que levantan nuevos templos en honor de la libertad, de su libertad, de esa palabra tan usada hoy en día, una palabra con tantos significados que ha acabado por perder toda credibilidad.


Aparta la mirada un segundo de ti mismo y contempla el mundo que te rodea. Llena tus pulmones del aire ensuciado por las mentiras, por la dialéctica podrida e inmovilista que nos domina. Esclavo de cadenas invisibles encerrado en una prisión sin llave, siéntete libre por una vez para decir que no eres libre.

martes, 26 de agosto de 2008

Retazos de lo Incompleto

Como una especie de recordatorio de que aquello que tienes que hacer, lo tienes que hacer. Y lo tienes que hacer ya. Cada escrito, cada pedazo de papel inconexo es una pequeña parte de una gran verdad que lucha por salir de lo más profundo. Una agonía dialéctica con uno mismo en la que las pequeñas contradicciones van cobrando un sentido. Como parte de un todo, como piezas de un puzzle incompleto.


Somos portadores de un mensaje escondido. Un porqué, un sentido… una dirección y una meta. La búsqueda consiste en acercarnos paso a paso a su conocimiento. Despertar lo latente, provocar un pequeño terremoto que desentierre los cimientos olvidados de una ciudad perdida. Nuestra ciudad perdida, nuestra Atlántida olvidada.

jueves, 10 de julio de 2008

Cicatrices

La felicidad no deja cicatrices, quizás por eso nos resulta mucho más difícil recordar las épocas felices que las amargas. Las cicatrices son las huellas del camino que hemos recorrido a lo largo de nuestras vidas, y sin ellas todo parece irreal, un falso y delusivo recuerdo producto de la invención. En un mundo de felicidad desprovisto de cicatrices todos nuestros recuerdos acaban por ser iguales, e igualmente estáticos.

Pensamientos en Germania

La pesada carga de la madurez, más marcada por una creciente amistad con la soledad que por un verdadero abandono de las costumbres propias de la juventud, va inundando poco a poco mis huesos que la resisten a pesar de las quejas. El amor, ese vacío insondable que poco a poco se siente más y más lejano, reaparece en breves retazos, sensaciones efímeras que desaparecen incapaces de tejer un telón que cubra una realidad cuyos días se suceden cada vez más deprisa. Cada vez más amargura, cada vez más tristeza, acumulada poco a poco, cargas echadas a la espalda como compañeras de un viaje sin un rumbo fijo y metas inalcanzables.

Llevo años metido en esta espiral sin sentido, mi vida se encuentra sostenida por abrumadores planes de futuro cada vez a más largo plazo, supongo que todos podemos crecer o envejecer, en mí caso resultan ciertas ambas cosas. El autodesprecio no es sino cosa del pasado y el desprecio del pasado resulta innecesario, ¿es necesario seguir siendo joven para continuar creciendo? Siento que mi alma se consume por dentro en un fuego que no termina de salir afuera, y a fuego lento consume ciertas pasiones a la vez que alimenta otras, probablemente energía creadora desperdiciada, y una pasión prisionera que desea ser desatada.